LA VIBRACIÓN (parte I)

Todo vibra. La vibración es otro tipo de energía, como la electricidad, o la temperatura, y de igual manera se puede medir. Tanto los seres vivos, como los cuerpos inertes, emiten vibración, cada uno a diferente frecuencia, la cual se mide en Hercios (Hz).

El cerebro humano no es una excepción y también emite vibración, con frecuencia variante, dependiendo de varios factores. A más frecuencia (vibración), más actividad cerebral, de tal modo que un estado de vibración alto significa mucha actividad cerebral, y poca vibración se lee como un estado de consciencia bajo, o incluso nulo (muerte cerebral).

En el siguiente cuadro se resumen los distintos tipos de ondas cerebrales (vibraciones), dependiendo de los principales estados de consciencia de la persona:

vibraciones

Sólo a modo de resumen, las ondas Beta se emiten cuando estamos despiertos y conscientes, y las ondas Alfa, Theta y Delta son las que se emiten en un estado subconsciente, siendo las Alfa a las que prestaremos más atención en este manual.

Nuestro estado de ánimo y nuestros sentimientos hacen que emitamos un tipo de vibración u otra, además de los estados de consciencia.

Es gracias a la posibilidad de emitir vibración, que podemos de alguna manera, interactuar con nuestro entorno, debido a que precisamente ese entorno, y todo lo demás que nos rodea, también emite vibración. Dicho de otra manera, todo es energía, igual que nosotros, y por lo tanto es posible que las diferentes vibraciones creen efectos y respuestas entre ellas.

No solamente emitimos vibración a través de nuestro cerebro. Cada una de nuestras células es capaz de radiar este tipo de energía, pero nuestro cerebro es una de las claves imprescindibles para interactuar y moldear todo lo que nos rodea. El otro gran elemento a tener en cuenta de nuestro organismo es el corazón. Este órgano posee una capacidad tanto eléctrica como magnética mucho más potente que el cerebro. No se trata de un papel figurativo o de carácter poético, sino del corazón tal y como lo conocemos desde un punto de vista puramente anatómico. Gracias a este vital órgano, es que podemos interactuar con nuestro entorno, conjuntamente con nuestro cerebro. Ambos importantes elementos trabajen en sincronía para materializar a través de vibraciones todo  lo que nos rodea.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

A %d blogueros les gusta esto:
search previous next tag category expand menu location phone mail time cart zoom edit close