COMENZANDO A CREAR: LA VISUALIZACIÓN

Se trata de crear nuestra vida, lo cual no es una broma, por lo que intentaremos ser lo más disciplinados que podamos, e implicarnos al máximo.

Primero de nada es importante darle algo con lo que trabajar al Subconsciente. Le encantan las imágenes. Es un goloso de las visualizaciones. Es como un niño pequeño delante de una proyección de destellos y colores, y no le interesa nada más de lo que ocurra, ni siquiera te cuestionará si es real o ficción. No es tan quisquilloso como el Consciente. De hecho, el Subconsciente no distingue de lo que vemos con nuestros ojos, de lo que “vemos” en nuestras visiones mentales. No es muy espabilado en ese sentido, pero no quiere decir que se conforme con cualquier cosa.

Debemos darle todo lujo de detalles a todos los niveles. Me refiero a que debemos inundarlo con información que podamos sacar de nuestros cinco sentidos, no solamente visiones como tal, de manera que nos podamos meter literalmente dentro de la película que estamos diseñando, captando los olores, los sonidos, las sensaciones táctiles, etc. Debemos convertirnos en los guionistas, protagonistas, y directores de la película de nuestra vida. Lo llamaremos visualizaciones, aunque implique a todos los sentidos, y se puede realizar de forma consciente, aunque seguramente será costoso por las continuas interrupciones del mundo que nos rodea, pero si se tiene mucha imaginación, se puede llegar a ese estado de soñar despierto, en el que se sumergen muchas personas con una facilidad pasmosa. Las visualizaciones deben alcanzar un nivel de detalle importante, por lo que a ser posible, incluiremos cualquier información no solamente visual, sino auditiva, de tacto, etc. El “engaño” al Subconsciente deber ser el máximo posible.

Otra manera es desde un estado de conciencia más bajo (recordamos las ondas cerebrales Alfa), desde donde el Consciente se toma un descanso, y da rienda suelta al potencial del Subconsciente. A estos niveles se llega desde la hipnosis, la meditación, o cualquier estado en el que cuerpo y mente estén libres de cualquier interrupción y obstáculo para que el Subconsciente opere de forma libre. Existe mucha información por internet y bibliografía, con diferentes técnicas al respecto. Una pista para saber si nos encontramos en ese estado de relajación óptimo para comunicarnos bien con el Subconsciente, es notar que estamos en un estado de relajación física total, incluso de ingravidez, además de una sensación de placer y calma. Cualquier sensación de agitación tanto física como mental, dificultará el resto de la operación, pero no la anulará ni la detendrá, solamente la ralentizará. Desde ese punto de conciencia, emplearemos también la imaginación para visualizar aquello que deseamos.

Las visualizaciones pueden ser reforzadas con la palabra, la cual hemos visto que es de gran ayuda, ya que es capaz de hacernos cambiar desde nuestro interior, y además mover energía en nuestro entorno. Por ese motivo la emplearemos también para reforzar las visualizaciones de aquello que deseamos. De esta manera, la palabra no solamente juega un papel de preparación para cambiar nuestros hábitos de expresión y de relacionarnos con el mundo, sino que es una gran herramienta en el proceso de creación. Dentro del mismo, la palabra puede ser hablada, escrita, o simplemente pensada, ya que el Subconsciente no lo distingue.

Por lo tanto tendremos en cuenta que una visualización concreta y que nos creamos como real, recibiendo información para los cinco sentidos, acompañado de palabras positivas, generarán más fuerza que solamente las imágenes proyectadas en nuestra mente.

La fórmula para crear esas situaciones mentales, ayudándonos con la palabra, es comenzar nuestra lista de deseos con “Yo soy”. El Yo soy tiene un gran poder por diferentes motivos. Como hemos comentado en el apartado de la importancia de la palabra, cumple los requisitos de ser en primera persona, en presente y en positivo. Otro punto fuerte es de incluir el Yo (con mayúsculas), que significa la esencia de cada uno de nosotros, es decir, nuestro mayor poder como individuos. Por ahora nos quedaremos con esta idea resumida, que ampliaremos más adelante cuando hablemos de Yo vs. Ego, donde veremos más cualidades de estas dos entidades. Otro punto a tener en cuenta del Yo soy, es la construcción de la frase en si misma, ya que para según que situaciones queramos crear, puede parecer un tanto extraño. Si por ejemplo, queremos tener más dinero, lo lógico sería pedir diciendo “Yo quiero dinero”, pero en el idioma del Subconsciente, y de toda la energía que queremos mover, la formulación sería “Yo soy dinero”. Otro ejemplo en el que lo que busquemos sea éxito en el terreno laboral, formularíamos la frase diciendo “Yo soy éxito en mi trabajo”.

Teniendo estos detalles claros, a la hora de imaginarnos y vivir la situación deseada para crearla, reforzaremos la visualización con “Yo soy”, seguido de aquello que pedimos en forma de palabra hablada, escrita, o simplemente pensada. El poder que genera es increíble.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

A %d blogueros les gusta esto:
search previous next tag category expand menu location phone mail time cart zoom edit close